
El Caminante
Lleva puesta la cara de otro. Se la cosieron al cráneo con hilo negro y le queda grande: cada pocos pasos se la recoloca con la mano.

31 de octubre · La clínica
Cooperativo · 1–4 jugadores · en tu navegador

Lleva puesta la cara de otro. Se la cosieron al cráneo con hilo negro y le queda grande: cada pocos pasos se la recoloca con la mano.

Va encorvado bajo una joroba en la que le han salido orejas. Tiene más en la nuca. No ve, pero pisa una tabla que cruja y ya sabe dónde estás.

Trabajaba en la clínica antes de que la cerraran. Los dedos se le han ido afilando hasta acabar en aguja y lleva un acerico cosido a la muñeca. Si la oyes coser, es que ya te ha tomado las medidas.

Vive dentro de los muebles. Abre el armario equivocado y te mira sin párpados, sonriendo más de lo que una boca debería. Nadie lo ha visto de pie.

Primero el llanto, bajito, por algún pasillo. Luego ella: descalza, un vestido que fue blanco, el pelo tapándole la cara. No la mires. Si la miras, deja de llorar.