31 de octubre · La clínica

Cooperativo · 1–4 jugadores · en tu navegador

Bestiario

El Caminante: un cuerpo consumido, el pecho abierto y una cara ajena cosida al cráneo.

El Caminante

Lleva puesta la cara de otro. Se la cosieron al cráneo con hilo negro y le queda grande: cada pocos pasos se la recoloca con la mano.

El Oyente, encorvado, con los ojos vendados y orejas que le crecen en la espalda.

El Oyente

Va encorvado bajo una joroba en la que le han salido orejas. Tiene más en la nuca. No ve, pero pisa una tabla que cruja y ya sabe dónde estás.

La Costurera, con un vestido de piel cosida y agujas por dedos.

La Costurera

Trabajaba en la clínica antes de que la cerraran. Los dedos se le han ido afilando hasta acabar en aguja y lleva un acerico cosido a la muñeca. Si la oyes coser, es que ya te ha tomado las medidas.

El Huésped, plegado dentro de un armario, con los dedos largos y la sonrisa demasiado ancha.

El Huésped

Vive dentro de los muebles. Abre el armario equivocado y te mira sin párpados, sonriendo más de lo que una boca debería. Nadie lo ha visto de pie.

La Niña, sentada en un escalón junto a su muñeca, con el pelo sobre la cara.

La Niña

Primero el llanto, bajito, por algún pasillo. Luego ella: descalza, un vestido que fue blanco, el pelo tapándole la cara. No la mires. Si la miras, deja de llorar.

La silueta del Acechador, con los ojos rojos iluminados en la oscuridad.

No son las únicas.